Mejor con un vestido rojo que desnuda.
Todos los copys lo hacen con texto. No demuestran autoridad. De hecho, parecen asustados. Copian el tono de Isra. No demuestran personalidad.
Yo lo haré todo con audio.
No era una chica ni muy guapa. Ni muy fea. Ni muy lista. Ni muy tonta. Ni muy graciosa. Ni muy seria. Ni muy nada.
Ya sabes, normal.
Siete años estuve con ella.
Y no. Esto NO va de romances. Va de negocios con web.
Calla y ahora lo entiendes.
De la chica esta que te digo, que no era ni muy alta ni muy baja, hace ya muchos años.
Pero.
Cuando viene a mi mente, lo hace con un precioso vestido rojo que usaba de vez en cuando salíamos por ahí a tomarnos algo. Del resto de ropa que se ponía o dejaba de ponerse, ni me preguntes. No me acuerdo. Ni siquiera la recuerdo desnuda.
De lo que me acuerdo perfectamente es de cómo le quedaba ese sobrio vestido rojo. Lo tengo grabado a fuego, jamás se me olvidará.
Ya sabes.
Casi ni recuerdo de su cara, pero sí su presencia y la intimidad que transmitía ese puñetero vestido.
No sé si ves lo que trato de decirte…
Que hago eso es lo que hago con las webs de negocios.
Tu tienes a la chica.
Yo le pongo el vestido rojo.
Y se acordarán de ti.
Serás la chica del vestido rojo en un mundo de gente vestida con ropa del H&M.
Y venderás más.
Soy informático, he creado webs para (demasiada) gente y cuando las «he vestido» de rojo han vendido más que cuando eran una web más aburrida que dice lo mismo que sus competidores.
Cuando destacas, te miran a ti.
Cuando eres uno más con la misma personalidad que una col de Bruselas, ven una masa amorfa de webs repitiendo las mismas ideas como loros del sector al que se dedican.
A eso se le llama hacerse popo.
No me salgo de donde me dice el pastor, a ver si me dejan fuera del rebaño.
Puta madre. La venta a la grande está justo en salir del rebaño.
En vestir de rojo en un mundo de camisas blancas.
¿Eso de destacar vale para agencias de marketing, abogados y webs de trapecistas?
Sí. Pero si trabajas en marketing y estás preguntándote eso, estamos jodidos.